Proyecto de reforma de la Ley de Salud Mental
Buenos Aires, 27 de abril de 2026
COMUNICADO DE LA ASOCIACIÓN ARGENTINA DE SALUD MENTAL (AASM)
SOBRE LA MODIFICACIÓN DE LA LEY NACIONAL DE SALUD MENTAL
La Asociación Argentina de Salud Mental expresa su profunda preocupación y rechazo al proyecto de modificación de la Ley Nacional de Salud Mental N.º 26.657, impulsado por el gobierno nacional.
Bajo la apariencia de una actualización normativa, y sostenida sobre mitos y afirmaciones falsas, muchas de las medidas presentadas como “incorporaciones” o “mejoras”, como la regulación de las internaciones involuntarias o los criterios de riesgo, ya se encuentran previstas con mayor claridad en la ley vigente. Lejos de fortalecer el sistema, las modificaciones propuestas introducen nuevos obstáculos, destruyen la red comunitaria, generan confusión, restringen derechos, deterioran las condiciones de acceso a la atención y reintroducen lógicas propias del modelo manicomial.
Uno de los cambios más preocupantes es la exclusión de los usuarios de los servicios de salud mental como integrantes del Órgano de Revisión, lo que constituye una contradicción y un grave retroceso en materia de derechos para quienes, según se afirma, esta reforma pretende proteger. Hoy, más que nunca, reafirmamos junto a los usuarios: “Nada de nosotros, sin nosotros”.
Otro cambio de igual gravedad es la restricción del universo de personas alcanzadas por la ley, al reemplazar el concepto de «padecimiento mental» por el de «afección o trastorno», categorías clasificatorias rígidas y limitadas que excluyen situaciones de sufrimiento psíquico que, aun sin constituir diagnósticos psicopatológicos, requieren atención y acompañamiento. Esta modificación reduce la protección legal de la sociedad y claramente favorece al sistema de medicina prepaga.
El proyecto también introduce barreras en el acceso a la atención en situaciones de urgencia, al burocratizar y restringir las internaciones involuntarias. Reemplaza el criterio de “situación de riesgo cierto e inminente” por el de “riesgo grave para la vida o la integridad física”, y exige la firma obligatoria de un médico psiquiatra, desconociendo la realidad de nuestro país. Esto se traducirá en una mayor desprotección, especialmente en el sistema público y en regiones con escasez de esa especialidad, mientras favorece al sector privado concentrado en las grandes ciudades.
Asimismo, se debilita el enfoque comunitario y de derechos humanos que constituye el núcleo de la ley vigente, al eliminarse de manera explícita las referencias a instrumentos internacionales en salud mental, así como también el listado mínimo de dispositivos de la red comunitaria necesarios para su implementación. De este modo, su puesta en práctica queda sujeta a decisiones administrativas discrecionales del gobierno, sin previsibilidad ni garantías de equidad federal.
Se observa, además, un corrimiento del Estado de su deber de cuidado que, en los hechos, favorece a las empresas de medicina prepaga ya las obras sociales, al trasladar a las familias obligaciones que deben ser garantizadas como políticas públicas, en un contexto de creciente vulnerabilidad social. Al mismo tiempo, se eliminan compromisos concretos de financiamiento a las provincias, debilitando la capacidad de respuesta del sistema.
En este marco, la reforma debilita el sistema público de salud mental, favorece a los sectores privados de internación y consolida el retiro del Estado de su rol de garantía. Si el objetivo hubiera sido genuinamente mejorar la ley, se habrían incorporado protocolos de actuación en urgencias y propuestas para abordar problemáticas urgentes como la violencia en las escuelas, las apuestas online, el bullying y los graves riesgos en entornos digitales, junto con herramientas de ciudadanía y alfabetización digital.
La AASM reafirma que la actual Ley Nacional de Salud Mental es una herramienta fundamental, sustentada en estándares internacionales de derechos humanos, cuyo problema central no radica en su contenido sino en su insuficiente implementación y falta de financiamiento.
Por lo expuesto, solicitamos a los legisladores el rechazo del proyecto y convocamos a la sociedad a exigir el fortalecimiento de la ley vigente con políticas públicas efectivas, financiamiento adecuado y el desarrollo de una red comunitaria que garantice el derecho a la salud mental para toda la población.
Comisión Directiva
Asociación Argentina de Salud Mental (AASM)
Contacto: Whatsapp +54 911 34104500
